El riesgo de perder la posición (Estrategia)

17elriesgo¿Alguien se imagina a Chile perdiendo relevantes posiciones de mercado ganadas en el mundo tras muchos años de esfuerzo e inversiones gigantescas, para que otros ocupen ese codiciado espacio; o al Gobierno chileno desistiendo de la defensa de un sector clave para la economía del país y necesitado de estímulos reactivadores, para que otros se beneficien de esa pasividad; o a unos empresarios desmotivados ante los múltiples cuestionamientos y críticas de que han sido objeto; o a los chilenos cayendo en la indiferencia por lo que les suceda a unas empresas que están pasando por un mal momento y que pueden –quieren– recuperar los miles de puestos de trabajo perdidos, además de aportar riqueza y desarrollo?

Aunque parezca increíble, está ocurriendo, y tiene como sujeto pasivo a la industria salmonera de Chile. Una industria que, junto a la del cobre, la celulosa y la fruta, es uno de los cuatro pilares en los que descansan las exportaciones del país y, por tanto, buena parte de los ingresos de divisas. Sin embargo, desde que a fines de 2007 se constatara la existencia del llamado virus ISA, las empresas acuícolas locales se convirtieron en el blanco de duras críticas que provocaron la rápida pérdida de la reputación tanto de los productores salmoneros, como del producto mismo, dentro y fuera de Chile. Este hecho, unido a la caída del consumo derivada de la crisis económica internacional, ha provocado un drástico desplome de las ventas y, paralelamente, que países como Noruega, Canadá o Escocia estén desplegando una intensa campaña de ‘lobby’ para sustituir a Chile como suministrador.

Frente a la experiencia de Noruega, Canadá o Escocia, que en su momento enfrentaron también el virus ISA y cuyos gobiernos se emplearon a fondo para “lavar la ropa sucia en casa”, en Chile las autoridades parecieron optar por tomar distancia del problema y alinearse con los que cuestionaban a las empresas salmoneras, mientras que algunos políticos encontraron una excelente excusa, en pleno período preelectoral, para golpear a los responsables gubernamentales, utilizando como arma arrojadiza a una industria que veía como, además, se le abría otro complejo frente: el de los bancos acreedores, exigiendo garantías adicionales.

Encauzada la negociación con la banca y ‘ad portas’ de la nueva la Ley de Pesca, lo que resta ahora es restablecer la buena sintonía que debe existir entre empresas y Gobierno. Sólo así se recuperará la imagen, la reputación y la pujanza de una industria esencial para Chile, que ha sabido conquistar posiciones envidiables en los mercados mundiales y que el país no puede, ni debe perder, por mucho que otros lo pretendan.

Fernando Nadal
Vicepresidente
Estudio de Comunicación Chile

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
SWITCH THE LANGUAGE
Text Widget
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Vivamus quis neque vel quam fringilla feugiat. Suspendisse potenti. Proin eget ex nibh. Nullam convallis tristique pellentesque.