En busca del lector iberoamericano

Al ver hace unos días en las noticias el incendio de Valaparaíso (Chile), ¿cuántos de ustedes han decidido entrar en Internet e informarse a través de La Tercera o de El Mercurio? Probablemente la mayoría  de las respuestas sean negativas. Si en los kioscos ingleses podemos ver cómo un buen número de lectores compra The Washington Post a diario y más de 800.000 consultan su edición digital, ¿por qué es tan difícil encontrar lectores en España de La Nación de Argentina, La Jornada de México o El Espectador de Colombia?  La respuesta es tan complicada como poliédrica, pero los datos arrojan una conclusión muy clara: todavía hoy no existe un mercado informativo realmente iberoamericano.

Los lazos que unen a la Comunidad Iberoamericana son muy fuertes, especialmente en el idioma y la cultura. Sin embargo, en el ámbito de la información podríamos decir que los lectores iberoamericanos aún no existen como tal, a pesar de que son muchos empresarios de nuestro país que están expandiéndose por Latinoamérica y que cerca de dos millones de latinoamericanos se han instalado en España en los últimos 15 años, lo que hace que cada vez más tengamos intereses y preocupaciones comunes. Los motivos son diversos.

Es muy probable que el lector medio español jamás haya oído hablar de la riqueza de medios de comunicación que América Latina ofrece en su mismo idioma. Igual que en las escuelas se dan a conocer los grandes escritores latinoamericanos, que tanto han aportado a las letras hispanas, fomentar el mutuo conocimiento a través de los medios de comunicación sentaría las bases para que estos lazos continuasen en el futuro. Más aún si tenemos que en cuenta que las nuevas tecnologías de la información han roto todas las barreras posibles y los periódicos, televisiones y radios ofrecen en la red una ventana abierta las veinticuatro horas del día.

Por otro lado, son pocos los diarios que se han lanzado a la importante gesta de conquistar el mercado informativo en español. No solo empresarialmente, sino también en sus páginas interiores, donde no siempre se dedica a América Latina el espacio que merece. Lejos de eso, a causa de la crisis económica, un buen número de los periódicos se han visto obligados a desmantelar su red de corresponsales, dejando en algunos casos tan solo a un corresponsal para toda cubrir toda la región latinoamericana, algo que sería impensable en el caso de Europa, por ejemplo.

Si algo nos han demostrado los medios es que gracias a ellos, podemos tener más cerca Crimea que Portugal, o que un accidente de avión en Malasia nos puede resultar más familiar que unas inundaciones en el Reino Unido. ¿Por qué no hacer que los medios de comunicación sirvan también para unir más a los países que conformamos la Comunidad Iberoamericana, que tanto en común tenemos histórica y culturalmente? Quizás ya sea hora de buscar al lector iberoamericano.

 

Por Israel Doncel, Responsable de Medios de la Casa de América.

@israel_doncel

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Israel Doncel es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense, en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Rey Juan Carlos y Máster en Dirección de Comunicación por la UCAM.

Actualmente es Responsable de Medios de la Casa de América, institución en la que comenzó a trabajar en el año 2009. Anteriormente ha colaborado con los departamentos de comunicación de IFEMA o la Editorial Pení­nsula entre otros.

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