Lo que el receptor quería oír

Lunes, 08:30 de la mañana; apenas 35 horas después de la decepción olímpica. El trabajo de los servicios de limpieza desde el sábado por la noche no ha conseguido eliminar todas las “hojas muertas” del “árbol” de la ilusión y la esperanza; ése que pasó de la primavera al otoño en unos minutos, a golpe de voto electrónico. Dos globos que antaño pugnaban por ocupar el perfil olímpico de Madrid yacen ogaño arrugados en el suelo del Paseo del Prado.

¿Qué paso? Acudimos a García Lorca: “Señores Guardias Civiles, aquí pasó lo de siempre…”. Nos atrevemos a concluir que la candidatura que más comunicó desde el punto de vista del receptor fue la que se llevó el premio de la organización de los JJ. OO. de 2020. ¿Qué querían escuchar los miembros del Comité Olímpico Internacional? ¿Qué les interesaba a la mayoría que les mostrasen y les demostrasen? ¿Lo que ganamos españoles, turcos y japoneses con la concesión? Ya; pero, además, ¿qué gana el COI con cada propuesta?

Sospechamos que la principal seguridad para los que votaron las candidaturas es la económica: quién invierte lo que tiene y quién pretende hacerlo “a crédito”. La siguiente pregunta es qué podía garantizar Madrid al COI además de su 80% de estructuras ya realizadas (O, ¿era un 90%…? ¡Qué memoria la mía!) y funcionando, salvo cuando se alquilan a empresarios sin escrúpulos poco y mal controlados por quien tiene que hacerlo.

No sabemos, realmente. No tenemos ni idea de qué querían escuchar los miembros del COI. Cualquier cosa, seguro, salvo “es que nos viene bien para la economía y para crear puestos de trabajo”. Resulta un tanto descorazonador escuchar al presidente del COE, a su llagada a Madrid la madrugada del lunes, que los votantes no entendieron eso: lo estupendamente que nos venía la concesión. Punto: no había más argumentos. Se nos da de miedo el victimismo.

Y regresamos a Lorca: lo de siempre es que la Comunicación -hablamos de RR. Institucionales, con los Medios, presentaciones, identidad corporativa….- se tiene que basar en lo que importa a los públicos que reciben el mensaje. Poco humo y mucha realidad bien contada: esta es la base estratégica. Por lo demás, es imprescindible recordar que para recuperar un bosque después de un incendio hace falta, primero, que se enfríe la zona; y después tiempo. Los árboles no crecen sólo con ilusión. Y ya se ve lo rápido que se caen las hojas artificiales.

Por Estudio de Comunicación España.

@EstComunicacion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
SWITCH THE LANGUAGE
Text Widget
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Vivamus quis neque vel quam fringilla feugiat. Suspendisse potenti. Proin eget ex nibh. Nullam convallis tristique pellentesque.