Mentirijillas

doslunas

De pequeña me enseñaron que no había que mentir. Incluso, uno de los diez mandamientos es “No mentirás”. Aunque es verdad que alguna mentirijilla he dicho a lo largo de mi vida… pero siempre he sido consciente de ello.

Hasta ayer, que me descubrí a mí misma como una mentirosa compulsiva y en cadena. Me explico: ayer reenvíe un correo a todos mis amigos con una información, que por supuesto, a mí me llegó también reenviada por otro amigo, que me imagino la recibió de la misma forma y así hasta llegar al foco de la mentira. Porque esa información, es lo que era: mentira. La «noticia» que ayudé a propagar decía que: «Esta noche a las 12,30 Marte se encontrará a 55,75 millones de kilómetros de la Tierra y se podrá ver casi como si fuera una segunda luna». Los científicos y astrónomos lo han desmentido categóricamente.

En este caso, la mentira que difundí A TODOS MIS AMIGOS Y FAMILIARES no tuvo grandes consecuencias. Como mucho, lo que provoqué fue saturar el correo a alguno de ellos y que perdieran unos minutos de sueño (como yo…) mirando al cielo a las doce y media de la noche, pero nada más.

Pero, este asunto me hace reflexionar una vez más sobre el grave problema que se genera cuando por Internet se difunden informaciones, no tan banales como que ayer íbamos a ver dos lunas en el cielo, sino informaciones que pueden afectar a una compañía, una persona, una institución o la sociedad en general. Informaciones de las que es imposible defenderse y que pueden causar un grave daño a la imagen de esas personas o empresas.

Debemos tener mucho cuidado con la gran autopista de la información. Es verdad que Internet es ese mundo en el que podemos encontrar todo tipo de información, pero también es ese en el que todo cabe y en el que hay que saber seleccionar las fuentes creíbles de aquéllas que se basan en meros rumores. El problema se hace mayor cuando nos convertimos sin pensarlo en la «fuente» que hace creíble esas mentiras porque somos nosotros los «emisores» que reenviamos los correos falsos. Tenemos que evitar convertirnos en mentirosos compulsivos y en cadena, ¡como yo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
SWITCH THE LANGUAGE
Text Widget
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Vivamus quis neque vel quam fringilla feugiat. Suspendisse potenti. Proin eget ex nibh. Nullam convallis tristique pellentesque.