Redes Sociales: hablar alto y claro

Hablar alto y claro a través de las redes sociales no es una novedad… a no ser que quien lo haga sea la primera ejecutiva de uno de los bancos más importantes de este país… y eso es lo que ha hecho precisamente Ana Botín la pasada semana: ha respondido a través de un artículo en Linkedin a las críticas (y apoyos, indica ella) recibidas cuando antes de verano acudió al programa de radio de Pepa Bueno en Cadena Ser en el que se declaró como una “feminista”.

El propio titular “Por qué me considero feminista y tú también deberías” es toda una declaración de intenciones, pero más allá de adentrarme en el contenido del texto en el que explica su posición sobre la mujer en el mundo laboral, de la que dice que no recibe un trato justo, me gustaría destacar en este blog sobre comunicación precisamente el párrafo en el que, en relación al #Meetoo habla sobre el poder de las redes sociales para terminar, en sus palabras con “la espiral de silencio”, “la represión y el aislamiento” que antes había con determinados asuntos al crearse un “espacio para exponer el abuso y demostrando el enorme poder que tiene decir las cosas públicamente”.

Y precisamente destaco esto porque son muchos los primeros ejecutivos que siguen viendo el mundo de las redes sociales, ya sean profesionales o microblogging, como un lugar que no es para ellos o donde no se ven todavía capaces de participar aportando valor. De hecho, el último informe elaborado por Estudio de Comunicación sobre la presencia de las empresas del Ibex 35 en el entorno digital constataba precisamente que tan solo un 4,5% de los CEOS o presidentes tenía cuenta en Twitter. La decisión de contar con una presencia digital en el caso de los primeros ejecutivos no deja de ser una decisión personal del propio ejecutivo, una decisión que debe de tomar, bajo mi punto de vista, con convicción. Como consultores de comunicación podemos recomendar y apoyar ese paso al frente pero no servirá de nada si la propia persona no tiene claro por qué estar, cómo hacerlo y con qué objetivo.

Ana Botín, dio hace unos meses el salto al mundo de las redes sociales con su perfil de Twitter y a lo largo de este tiempo su estilo de comunicación ha ganado frescura. Publica tuits con los que trata de ser cercana incluso dejando entrever facetas más privadas de su vida, aunque no deja en ningún momento que se alejen de la imagen de la entidad que representa, ni de la elegancia.

Ana Botín es, además, la primera ejecutiva del Ibex 35 con un perfil de influencer verificado en Linkedin, lo que le aporta más visibilidad y pone aun más en valor su posición en esta red social en la que, a lo largo de estos meses, ha publicado catorce artículos en los que ha hablado de temas variados como la economía europea, el emprendimiento en países en desarrollo o la evolución de la marca “Santander”. Y ahora que ha llegado el momento de dar respuesta a un tema que puede ser controvertido, ha optado por lanzarse y, como decía, hablar alto y claro precisamente en una red social profesional que muchas mujeres, entre ellas la propia Sarah Harmon, directora de LinkedIn España están usando para promover el liderazgo femenino.

Por mi parte, un bravo por ella que ha optado también por este canal para hacer llegar su mensaje de una manera directa y clara y, porque estoy convencida de que su ejemplo servirá también como revulsivo para que muchos CEOs y Presidentes se animen a formar parte de la conversación del mundo digital.

Por Silvia Rodríguez, directora en Estudio de Comunicación.

@Silvirs

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