Como convertir la información de una empresa en una historia publicable

Las claves de comunicación para transformar datos corporativos en historias relevantes para los medios y grupos de interés 

En Estudio de Comunicación sabemos que una buena y efectiva comunicación por parte de las empresas, no consiste solo en trasladar datos, si no en darles un sentido y una “percha” de actualidad. Las organizaciones generan información de manera constante, sobre resultados, nuevos proyectos, avances tecnológicos, productos, cambios organizativos, hitos, o nuevas alianzas. Sin embargo, disponer de estos datos no equivale automáticamente a tener una buena historia.  

Uno de los grandes retos de la comunicación corporativa es, precisamente, saber identificar qué parte de la información interna puede resultar interesante fuera de la empresa. Desde dentro, determinados anuncios como una inversión o una incorporación pueden percibirse como relevantes, pero no toda novedad merece la pena ser contada ni todo dato interesa a los medios. Para que una información funcione, necesita un enfoque claro, un contexto y una lectura que la haga significativa para los periodistas.  

Qué convierte un dato corporativo en una historia publicable 

Para que una información de empresa tenga potencial comunicativo, debe ir más allá de la cifra o el anuncio. En cualquier estrategia de comunicación, hay varios elementos que ayudan a que un dato deje de ser interno y pase a ser valioso informativamente:  

  1. La relevancia. Debemos preguntarnos por qué esa información que vamos a lanzar debería interesar a alguien ajeno a la organización y qué es lo que aporta. 
  1. El contexto de actualidad. Un dato aislado puede no ser suficiente. En cambio, cuando se enmarca en una tendencia, un reto sectorial…gana profundidad y sobre todo actualidad para hacerlo mucho más vendible. 
  1. El impacto. Permite responder a la pregunta básica de qué cambia, qué impacto tiene esta noticia en los lectores o qué consecuencias tendrá en la sociedad.  
  1. La claridad. No hace falta usar un lenguaje extremadamente complejo, técnico o institucional para transmitir el mensaje, ya que cuando esto ocurre, puede perder fuerza antes incluso de llegar al público objetivo. 
  1. El enfoque. Una misma información puede leerse desde diferentes perspectivas, y es ahí donde entra una buena parte del trabajo de la comunicación corporativa; encontrar el ángulo adecuado y adaptado al medio o la información que se quiere transmitir.  

Cinco preguntas clave 

Antes de lanzar cualquier información al exterior, conviene tener en cuenta una serie de preguntas para ayudar a afinar el enfoque. 

  • La primera, ¿cuál es la noticia? No siempre hace falta una gran novedad, pero sí un elemento que justifique el interés del lector. 
  • La segunda, ¿por qué debería importarle esto a alguien fuera de la empresa? Esta pregunta obliga a salir del interés interno y a pensar en términos de interés real. 
  • La tercera, ¿qué tendencia, necesidad o última hora refleja este dato? Muchas historias corporativas funcionan mejor cuando no se presentan como hechos aislados, sino como parte de algo más amplio. 
  • La cuarta, ¿qué información necesita el lector para entender el valor de la noticia? A veces es necesaria un poco más de explicación para que el mensaje llegue a distintos grupos.  
  • Y la quinta, ¿cuál sería un titular potente? Ese ejercicio periodístico obliga a encontrar una formulación más clara y eficaz. 

El valor de la mirada periodística en la comunicación empresarial 

La comunicación para empresas gana relevancia, criterio y posición en medios cuando tiene en cuenta el criterio periodístico. La cuestión no es exagerar titulares ni forzarlos, sino entender que información merece realmente la pena ser contada, y como contarla de manera sencilla.  

Tener una mirada de periodista ayuda a identificar el ángulo, a ordenar la información, y a poner el foco en lo que aporta verdadero valor. En el entorno digital actual nos llegan mensajes desde muchas vías a la vez, y el mercado cada vez está más saturado. En este contexto, no basta con tener datos, hay que aprender a interpretarlos y filtrarlos, para moverse bien entre tanto estímulo.  

En Estudio de Comunicación, entendemos la comunicación como la capacidad de transformar información en noticias relevantes y que el público entienda. Porque antes de empezar a redactar, hay que hacer un análisis, buscar un enfoque y un contexto. Y precisamente ahí se sitúa una de las funciones más importantes de la comunicación para empresas; convertir la información en una historia que no solo se entienda, sino que también importe. 

Por Sonsoles Martín Rodríguez 

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