RSC, más allá de la reputación

Gracias al apoyo y la política de RSC de Iberdrola, durante los últimos tres años Estudio de Comunicación ha organizado el festival Luz y Vanguardias de Salamanca, un acontecimiento cultural y lúdico que aúna manifestaciones de arte contemporáneo, exposiciones y espectáculos de vídeo en el espacio público.

Interesante, pero… ¿Un acontecimiento más? Pues no, rotundamente no. El festival Luz y Vanguardias de Salamanca es el ejemplo más claro que conozco de cómo la RSC es capaz de beneficiar a una ciudad y a sus ciudadanos de una manera integral y conseguir que el retorno social de su inversión tenga un factor multiplicador inmenso. Demostrémoslo con datos.

En lo económico, desde la celebración de la segunda edición del festival, ese fin de semana de junio que precede al solsticio se ha convertido en el de mayor ocupación hotelera de todo el año con una media del 85% durante la última edición. Esto supone un aumento del 37% respecto al mismo fin de semana de 2015, antes de que comenzara a celebrarse Luz y Vanguardias. En consecuencia, el precio de los alojamientos aumentó de media un 30%. Paralelamente, las ventas en bares, restaurantes y comercios se incrementaron de manera pareja al incremento de visitantes y se generó empleo temporal para poder atender en los establecimientos a la avalancha de visitantes que se verifica cada año durante los cuatro días de celebración.

Desde el punto de vista cultural, salmantinos y visitantes pudieron acceder a obras de arte contemporáneo “site specific”, creadas por artistas de prestigio internacional para lugares emblemáticos de la ciudad. Paralelamente, todos los espacios culturales y expositivos de la ciudad se unieron al festival off, +Luz, con propuestas propias relacionadas con el arte de la luz y se beneficiaron de la atención ciudadana y mediática generada por el festival.

En el campo educativo, las facultades de Bellas Artes y Comunicación Audiovisual de las dos universidades salmantinas introdujeron en el currículo la temática del videomapping y la videocreación. Los estudiantes tuvieron talleres específicos y participaron con sus obras en un espacio exclusivo, la Casa de las Conchas, lo que fue para la mayoría, su primera experiencia expositiva.

Finalmente, la imagen de la ciudad se proyectó con apariciones en todos los informativos televisivos nacionales, espacios radiofónicos de máxima audiencia emitidos in situ, artículos en prensa y aparición en medios internacionales.

Sea cual sea el criterio de evaluación que se emplee, el agregado de todos esos retornos multiplica por mucho la inversión realizada para organizar el festival, una clara demostración de que la cultura puede ser un potente motor económico.

Ahora bien, todo lo contado no habría sido posible si Iberdrola, a través de su RSC, no hubiera impulsado y apoyado el nacimiento de este acontecimiento cultural. Sin duda, el retorno en términos reputacionales es muy importante, pero va mucho más allá de eso. Una compañía como Iberdrola, que tiene en sus estatutos el “dividendo social” como algo preceptivo, lo sabe y es capaz de valorar, más allá de la reputación, su compromiso con el territorio y los stakeholders.

Por Alberto Mariñas, socio en Estudio de Comunicación

@amarinas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
SWITCH THE LANGUAGE
Text Widget
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Vivamus quis neque vel quam fringilla feugiat. Suspendisse potenti. Proin eget ex nibh. Nullam convallis tristique pellentesque.