El esfuerzo de hacerse entender

  • Hola, ¿podría ponerme un café, por favor?
  • What?
  • Un café.
  • I don’t speak Spanish.

Lo reconozco, soy un poco picajoso. Pero, lejos de ser en el extranjero, esta escena la he vivido yo pidiendo un café en un bar de España estas vacaciones. En lugar de tener que pedir un café en un idioma que no es el propio del territorio en el qué estás, lo que más me sorprendió de esta escena fueron las pocas ganas del camarero en querer hacerse entender.

Me explico. Seguramente todos hayamos ido a un país en el que no hablamos el idioma local o que no tenemos un idioma común con la persona con la que estamos intentando comunicarnos. A todos nos ha pasado, también, la situación que mediante todas las herramientas posibles (haciendo gestos, señalando, dibujando, etc.) intentamos hacernos entender. Al final, mejor o peor, sueles tener éxito, pues en la comunicación con que todos pongan de su parte ya tienes mucho camino ganado.

Lo más sorprendente de todo ello es que la persona que debería tener más necesidad por hacerse entender no soy yo, que en cualquier momento me puedo levantar de la mesa y pedir un café en el bar de al lado, es el camarero el que tiene un trabajo en el que tiene que satisfacer a un cliente. Podría habérselo pedido en inglés pero, ante semejante falta de actitud, se me quitaron las ganas.

Reflexionando sobre esto, me parece que a veces pecamos mucho de no querer hacernos entender. En muchas ocasiones es debido a que estamos tan interesados en contar nuestros mensajes, que perdemos el foco en “hablarle” a nuestro receptor en su idioma. Y su idioma, muchas veces dista de ser inglés, francés o castellano, pues puede ser el canal, el vocabulario, el formato o los matices con los que nos dirijamos a él.

En Comunicación corporativa pasa un tanto de lo mismo. Debemos reflexionar, antes de contar algo, a quién se lo queremos contar y adaptar nuestro mensaje a ese público, ya sea este Medios de Comunicación, clientes, inversores u empleados. Se trata, pues, de intentar adecuarnos al idioma de nuestro público para poder transmitir lo que queremos, ya que si no corremos el riesgo de que se levanten y pidan el café en otro sitio.

Por Pedro Soto, consultor de Estudio de Comunicación España.

@pedrosotoft

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
SWITCH THE LANGUAGE
Text Widget
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Vivamus quis neque vel quam fringilla feugiat. Suspendisse potenti. Proin eget ex nibh. Nullam convallis tristique pellentesque.