Reflexiones de un BOE
Me llamo Boletín Oficial del Estado, pero pueden llamarme BOE y en estos tiempos de crisis y medidas para atajarla soy un valor en alza para periodistas y gabinetes de comunicación.
Alguno de los muchos indignados por la marcha de las cuentas públicas ha abierto una cuenta en Twitter cuyo fin es contar a sus seguidores en qué se gasta -mejor: en qué despilfarra- el dinero público.
El Twitter de Banca Cívica, @BancaCivica, dijo adiós a sus seguidores el 3 de agosto. No se despidió a la francesa, nos avisó con antelación y nos dejó un sustituto, @laCaixaResponde, que le da el relevo tras la integración de ambos bancos.
Podemos adjudicarle muchas etiquetas a la red de microblogging: vía de información, de reflexión, de compartir sensaciones o planes… Hasta hay quien ha encontrado la fórmula para filosofar en 160 caracteres -¡o menos!-.