Una buena retirada es una gran victoria (El Periódico de la Publicidad)
En los últimos años, el antiguo Jefe de Prensa o el viejo Relaciones Publicas, o en otras empresas el Director de Publicidad, han ido acumulando progresivamente nuevas funciones a las previas hasta convertirse en lo que hoy se denomina Director de Comunicación (Dircom). Tareas como la Comunicación Interna, las Relaciones con Inversores, las Relaciones Institucionales, la Publicidad Corporativa, el Servicio de Estudios, etcétera se han ido añadiendo sin solución de continuidad a las funciones históricas de relaciones con la prensa, publicidad y relaciones públicas.
Cuando una empresa evoluciona y se convierte en una gran compañía o, al menos, en una empresa con proyección externa, otro de los campos habituales que se incorporan a esta área es el de la Identidad Corporativa. Normalmente, es una función con trabajos estimulantes desde el punto de vista profesional por su importante carácter creativo y su gran visibilidad externa en muchos casos. En especial en aquellas compañías que cuentan con una extensa red comercial o con numerosos puntos de venta a los que hay que atender permanentemente y dar un servicio desde áreas corporativas en materia de Imagen.

Definitivamente la banca ha cerrado el grifo a la financiación o, al menos, lo ha endurecido hasta el límite que muchos empresarios tienen que enfrentarse a nuevas formas de captar recursos más imaginativas que pedir un crédito. Las PYMES, base de la estructura productiva de nuestro país y generadora de empleo, son las que están sufriendo fundamentalmente esa falta de financiación, bien para su circulante, para capear estos tiempos difíciles o bien para seguir creciendo ante las posibles oportunidades que se presentan.