Periodistas
En España estamos asistiendo a una auténtica debacle laboral en la profesión de periodista. En los últimos años, más de 5.000 profesionales de las ciencias de la información han pasado a engrosar las listas del paro en el país.
En España estamos asistiendo a una auténtica debacle laboral en la profesión de periodista. En los últimos años, más de 5.000 profesionales de las ciencias de la información han pasado a engrosar las listas del paro en el país.
El acceso a las redes sociales a través de nuestros teléfonos y tabletas no sólo está cambiando el modo en el que nos relacionamos con el mundo, sino que también está modificando nuestros hábitos de consumo de programas de información y entretenimiento.
Entre los muchos artículos que se están publicando en los últimos días sobre la situación económica española están apareciendo algunos que insisten en aspectos en los que confluyen economía y comunicación.
El regalo envenenado que ha acabado por arruinar el 50 aniversario de la primera cadena de distribución del mundo ha venido de la mano de sus empleados. A pesar de estar presente en 27 países y emplear a más de 2 millones de personas, han bastado dos letras.
Reza el refrán castellano que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”. No siempre, es cierto. Pero, cuando extrapolamos la verdad popular al mundo de la empresa, es tan frecuente el traspiés en el mismo sitio, que asusta.
En el teatro de la vida empresarial, los Programas de Voluntariado Corporativo permiten que los colaboradores asuman roles protagónicos, en conjunto y a la par de otros compañeros de mandos medios y de sus propios jefes.
«La crisis ha cambiado los valores que se premian en el éxito de un vídeo y como ejemplo: http://bit.ly/SEnU1B, ahora se premia la esperanza”. Este tuit me llamó la atención y cliqué a la página de YouTube donde permanece colgado.
La crisis en España con un punto de vista diferente es el título del vídeo de Grant Thornton.
La reciente publicación por The New York Times de una información sobre la fortuna acumulada por la familia del primer ministro chino, Wen Jiabao, y la consecutiva mordaza cibernética impuesta por las autoridades chinas en un desesperado intento por evitar su difusión.
Tres lecciones, por continuar con el título, para tres colectivos profesionales de lo nuestro: periodistas, editores y comunicadores. Y todo en un vídeo de cinco minutos: ¿quién da más?