El Síndrome de van Gogh
El síndrome de van Gogh se produce cuando la excelencia no es reconocida. Para evitarlo hay que gestionar el reconocimiento.
El síndrome de van Gogh se produce cuando la excelencia no es reconocida. Para evitarlo hay que gestionar el reconocimiento.
Eli Pariser escribió en el año 2011 el libro “The filter bubble” que ahora ha llegado a las librerías españolas publicado por la editorial Taurus con el título “El Filtro Burbuja. Cómo la red decide lo que leemos y lo que pensamos”.
La caída en la confianza y la poca credibilidad son elementos que se están uniendo a la ya profunda crisis que está viviendo el periodismo. Lo estamos viendo en “El periodismo en su realidad social y tecnológica”.
Entre las muchas cualidades que debería tener un dirigente político de pedigrí se presupone el don de la oratoria, fundamental para comunicar a votantes e indecisos una declaración de intenciones, rebatir a otro candidato en liza electoral y que se hace imprescindible para poder gobernar una vez asumido oficialmente el rol de director de orquesta de un país.
La televisión es uno de los medios de comunicación más importantes. Permite, dada su fácil accesibilidad y gratuidad, que millones de personas puedan recurrir a ella de forma inmediata y cómoda.
Es posible que hayáis visto la noticia: El CEO de una empresa de software, tras reunir a sus empleados para “agradecerles el buen trabajo del último año”, termina su intervención tirándose por la ventana del edificio.
Hoy en día hay poca gente que no saque provecho de la tecnología. El uso de internet, las redes sociales y la nube (almacenamiento de datos), entre otras innovaciones, se ha hecho indispensable en nuestra vida cotidiana, desde contactar a un amigo que vive del otro lado del mundo por medio de imagen, hasta hacer transacciones de negocios a través de la red.
No es wally, R2D2, ni Johny 5 es ORIÓN y ya está en la Plaza Mayor de Salamanca en la II edición del Luz y Vanguardias que comienza este jueves.
Hace tiempo hablábamos de los influencers como la panacea para las marcas porque eran personas con un elevado número de seguidores en los que sus fans confiaban.
El auge de los bulos relacionados con el atentado de Londres del pasado día 22 de marzo me lleva a reflexionar sobre los distintos aspectos que favorecen su difusión y sobre las maneras de combatir a esta especie de post-verdades.